28 julio, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

El último ¡Mamola! eterno de Horacio Serpa

Por Nacho 

Panoramapolitico.co 

La política está de luto, el trapo rojo liberal está arriado. Murió el último mejor liberal.   

El inmenso liberal, no sólo de pensamiento, sino también de partido, Horacio Serpa Uribe perdió este sábado 31 de octubre, su segunda batalla en su existencia de 77 años y esta vez en forma definitiva y eterna. El aguerrido político santandereano sucumbió ante la muerte, a la cual no pudo exclamarle su sonoro y vibrato grito gaitanista de ¡Mamola! 

La primera batalla que no pudo cristalizar a lo largo de su coherente, leal y humanista trayectoria en la política fue jurar como presidente de Colombia, cargo al que aspiró en tres oportunidades. Fue muy doloroso para los verdaderos liberales socialdemócratas de 1998 la derrota serpista ante Andrés Pastrana en segunda vuelta. 

Precisamente su coherencia y convicciones en favor de una salida negociada al conflicto armado con las Farc, fue una de las causas que lo llevaron a su segunda derrota presidencial en el 2002, pues un país cansado de las burlas de la guerrilla optó por el camino que les ofreció Álvaro Uribe Vélez de reducirla a sangre y fuego. 

En el 2006 ya un casi desaparecido bipartidismo colombiano no era la opción y los éxitos uribistas frente a las Farc, fueron cambiando el pensamiento del país y ya Serpa no logró ser y alternativa de triunfo y recibió un durísimo revés en las urnas, que fueron acelerando el final de una intensa gesta pública y pública, que lo llevaron a ocupar cargos en los tres poderes públicos, como alcalde de Barranca y gobernador de Santander; juez municipal y un permanente luchador y tribuno en el Legislativo nacional, como representante a la Cámara y senador de la República, ejercicios que complementó como procurador General de la Nación y Ministro del Interior. 

Pero hoy cuando Serpa parte a la eternidad, muchos serpatizantes y colombianos vuelven y se hacen la pregunta ¿Y cómo hubiera sido Colombia tras una presidencia de Serpa?, mucho mejor en equidad social y laboral, y quizás se habría conseguido mucho antes la paz política con la insurgencia. 

Quizás su mejor aporte a Colombia lo dio con el papel cumplido como constituyente y copresidente de la Asamblea Nacional Constituyente, que le dio a Colombia en 1991 una nueva Carta Política, en la que Serpa contribuyó a inyectarle al país la muy trascendental orientación de regirnos bajo los postulados de un Estado Social de Derecho. 

Pero ese espíritu constituyente, de ir al pueblo a que tomara sus propias decisiones, lo extendió a su Partido Liberal y comenzando el nuevo siglo fue promotor de la Constituyente Liberal, que le dio un nueva ruta social e ideológica a su colectividad. Por eso hoy se reconoce con seguridad que “quedan muy pocos liberales como Serpa”, quien supo en todo momento rescatar las ideas de Uribe Uribe y de Gaitán. 

Momentos tan difíciles como el proceso 8.000 por la intromisión de dineros del narcotráfico a las campañas presidenciales contra la extradición o la infamia de intentar vincularlo al asesinato de Álvaro Gómez Hurtado afectaron su alma, pero no su reconocida honorabilidad, su don de gente, su humanismo frente a los débiles y menos lo que siempre dijimos los que lo conocimos: Serpa era una buena persona. 

A propósito de lo anterior, otro inmenso serpatizante y triste liberal por su muerte y por la lamentable situación de su partido, el siempre rojo Jairo Gallego Berrío escribió este sábado que “tengo lágrimas en los ojos, muere un pedazo del maltratado Partido Liberal. No murió un hombre partió el sostén ideológico del liberalismo colombiano. Qué dolor, un líder indiscutible de Colombia y símbolo de entrega por los más débiles de nuestra patria, que quedan en la orfandad. Nacho que lástima morir con la infamia que se pretendió tender en su entorno. La democracia en Colombia recibe un nuevo golpe. Horacio Serpa vivirá para siempre en nuestra memoria y en la historia de Colombia”. 

Eternamente a Serpa, el trapo rojo está arriado y panoramapolitico.co está de luto. La política está de pésame.