El Oasis de la vida

 

Por Luis Carlos Correa Restrepo (foto)

MATEMÁTICAS y GEOMETRÍA DE LOS GRIEGOS

La gran innovación que distinguió a los antiguos matemáticos griegos de los precedentes fue el desarrollo de la lógica deductiva, y con ella, el concepto de demostración.

Si bien los Egipcios se conformaban con aceptar por ejemplo, que ciertas dimensiones resultaban en un triángulo rectángulo. Los primeros matemáticos Griegos quisieron entender las leyes subyacentes a estos hechos y aplicaron la lógica para demostrar su teoría.

El primer matemático Griego fue Tales de Mileto (624-546 aC), que probablemente debió gran parte de sus conocimientos prácticos a su visita a Egipto, como ingeniero. La mayor parte de sus estudios trataban de geometría y cuya introducción en Grecia se le atribuye.

La geometría por entonces era el estudio de la longitud, el área y el volumen. Y pasó a ser por tanto el fundamento de la matemática Griega posterior.

Tales de MIleto encontró nuevas aplicaciones para la geometría. Calculó la altura de una pirámide midiendo la longitud de su sombra, comparando esta con la proporción entre la longitud de su sombra (medida en el mismo momento) y su propia altura.

Las teorías que se la atribuyen confirman el enfoque analítico, y a la vez práctico de la geometría, además de asentar el principio de demostración deductiva en matemáticas.

Se cree que Tales fue el maestro de Anaximandro (610-545 aC), el primer filósofo que atribuyó carácter racional en lugar de sobrenatural al universo y entre cuyos discípulos estuvo también Pitágoras (569-475 aC). En su escuela de Crotona, Pitágoras enseñaba  que todo era explicable en términos matemáticos. Idea que influyó en pensadores posteriores como Platón (427-347aC) y Aristóteles (384-322aC). Aplicando la noción de Tales de la lógica deductiva, Pitágoras (o miembros de su escuela) postularon demostraciones para una serie de teoremas. Entre ellos figura el famoso teorema de Pitágoras para los triángulos rectángulos, según el cual el cuadrado de la hipotenusa de un triángulo rectángulo es igual a la suma  de los cuadrados de los catetos.

Uno de sus discípulos fue Hipaso (500 aC), que descubrió que la raíz cuadrada de dos era lo que llamó un número “irracional”, que no puede expresarse como fracción de números enteros. Entre sus seguidores posteriores se cuenta Hipócrates de Quíos (470-410 a C), autor de los primeros manuales de geometría que recogieron los teoremas y las demostraciones Pitagóricas.