3 Agosto, 2020

Primicias de la política, empresariales y de la farándula

El Oasis de la vida

Por Luis Carlos Correa Restrepo

NO ATROPELLES AL MUNDO

Una noche el dueño de una empresa exitosa; su auto lujoso por las calles de la ciudad, mientras escuchaba música relajante buscaba oportunidades de negocios. De repente un ladrillazo impactó destruyendo la ventana de su auto. Enojado, frenó y se percató que un niño fue el culpable, se bajó del auto y se dirigió hacia el niño con ganas de golpearlo y le dijo “niño tonto ¿Estas loco? ¿te diste cuenta de lo que hiciste? “Este es un auto muy caro y pudiste provocar un accidente, ¿por qué lo hiciste?” le dijo

con una voz amenazante.

“Perdóneme señor, la verdad no sé qué hacer”, respondió el niño entre lágrimas “Arrojé la piedra para pedir ayuda, lo intenté haciendo señales, pero nadie se detuvo”. “Mi hermano mayor que es paralitico se cayó y está en el suelo, se rompió su silla de ruedas, intenté levantarlo, pero no tengo fuerzas y hace mucho frío, está por nevar y necesito ayuda, por favor ayúdeme a levantarlo y entrarlo a la casa”.

El conductor un poco más calmado ayudó a ingresar al paralítico.

“Muchas gracias le agradezco voy a trabajar para usted hasta pagar la ventana dijo el niño”.

“No ha pasado nada Dios te bendiga a ti y a tu hermano”, dijo el hombre viendo al niño abrazar a su hermano.  Caminó lentamente a su coche mientras meditaba y lloraba, al llegar a casa fotografió la ventana y donó el coche a una fundación de niños sin recursos, luego envió a imprimir las fotos para colocarlas en su oficina, escribió un mensaje que tocó su corazón “. Nunca camines llevándote el mundo

por delante a tal punto que… alguien tenga que arrojar un ladrillo para llamarte la atención”. A veces así nos pasa en la vida, vivimos sin prestar atención hasta que Dios permite que nos llegue el golpe del ladrillo.

EL SECRETO DE LA FELICIDAD

Ni la fama, ni el dinero, ni el poder dan la felicidad.

Lo que da la felicidad es tener lazos humanos, estar conectado con los amigos, con la pareja, con los vecinos, tener contacto humano.

Nosotros somos seres sociales, que sentirnos solos crónicamente mata es un factor de mortalidad más importante que el alcoholismo.

Extractados de internet.

COLOMBIANOS RECUERDEN LO QUE LE PASA A VENEZUELA, OJO, PONGAMONOS LAS PILAS… PETRO NO, NO, NO.

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