30 Mayo, 2020

Primicias de la política, empresariales y de la farándula

El Oasis de la vida

Por Luis Carlos Correa Restrepo

DIMINUTIVOS QUE DEVALÚAN

Cuando usted usa en exceso diminutivos para dirigirse a una persona mayor, cuando es muy paternalista con su lenguaje: cuando lo trata como si fuera un bebé o un menor de edad usted le está violentando.

Las personas adultas mayores no vuelven a ser menores de edad.

Es un mito que debemos detener.

En inglés lo llaman “ELDERPEAK” y no es otra cosa que un lenguaje discriminatorio que puede afectar la autoestima de la persona, su auto-imagen, porque ella está recibiendo a través de esa comunicación la forma en que lo miramos “papito quieres una lechita”, “cierra la  boquita”, “te pongo la pijamita”.

Algunas personas dirían que es una forma de cariño, pero los estudios escasos que hay sobre el tema en este momento, afirman que es una micro-agresión que apenas comienza a visibilizarse.

En algunos centros de atención al adulto mayor, se les habla hasta con voz cantarina en un lenguaje simple, a un ritmo más lento con una entonación exagerada, como si sufrieran un problema mental.

Ser viejo no es una enfermedad, aunque algunos lleguen a padecer alguna enfermedad mental. El trato como si fueran unos niñitos pre-escolares puede hacerlos sentir inferiores y en algunos casos hasta predisponerlos a una depresión.

En otras ocasiones, ellos empiezan a actuar justamente como si fueran menores de edad. Son mensajes que en el fondo dicen: tú no puedes, ya no tienes capacidad, y eso, es una forma de infantilizar y de manipular. Y cuando eres “incapaz” y cuando se te cuida como un bebe ya no tienes derecho a tomar decisiones sobre tu vida o tus propiedades, ya no puedes elegir lo que te gusta o no, pierdes la autonomía, pierdes la independencia, otras personas piensan por ti.

Otros dirán lo que más te conviene.

Avancemos desde los dos ángulos, ni yo vivo como un menor de edad, ni tú me regresas a mis primeros años. En etapas muy avanzadas de vejez algunas personas, no todas, requieren ayuda para realizar sus actividades primarias, pero insisto… no son todas las personas. Entre más tiempo nos mantengamos activas, haciéndonos el desayuno, estudiando un nuevo idioma, subiendo y bajando escaleras, asistiendo a eventos sociales y familiares, en mejor condición nos conservaremos. Es tiempo de cuestionar aquellas ideas que nos limitan, las que nos impiden que nos desarrollemos con libertad.

Las personas adultas mayores no somos menores de edad.

Dejemos ese mito tan dañino.

VEJEZ CREATIVA

PATRICIA KELLY

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