El maestro Gardeazábal se despide de los lectores de El Reverbero de Juan Paz y de ADN

@eljodario

Nota: El maestro Gustavo Alvarez Gardeazábal, quien  ha sido asiduo columnista polémico de varios medios nacionales, entre ellos El Reverbero de Juan Paz y ADN, ha decidido no escribir más.

Frentero para decir las cosas por su nombre, con su sapiencia, irreverencia, valor e independencia de los poderes económico, político y social, el maestro ha sido referente obligado en la opinión seria nacional.

Gardeazábal será siempre el maestro, el amigo de los amigos, el insuperable. Quienes lo queremos,  esperamos verlo en la inauguración de su tumba. Ojalá sea muy pronto… ¡Pero no tan pronto!

Los lectores de El Reverbero de Juan Paz extrañarán sus combativas columnas. Lean aquí su última columna…

El último Jodario: ADIOS

Por Gustavo Alvarez Gardeazábal

El oficio de columnista ha pasado por muchas variables en los 50 años que llevo ejerciéndolo. Cada vez se ha convertido en mucho más molesto que cuando los intocables de siempre preferían disparar para acallar. La creciente irresponsabilidad que generan las redes , la velocidad con que se fusila moralmente a quien se atreve a escribir columnas vaciándolo con falsas noticias o con insultos a doquier lo ha hecho un oficio, a más de riesgoso, infinitamente fastidioso. Últimamente, en la medida en que a las redes y correos cualesquiera tiene acceso y libertad para que opine o pontifique sin importar ni medir su nivel cultural, me he ganado baldados de insultos y multivariedad de estigmatizaciones que a mis 75 años no creo que deba seguir recibiendo.

Por otro lado, día a día, me he ido convenciendo que mis apreciaciones buscando la certeza son tan despreciables y tan poco valoradas en el trascurrir de Colombia que me siento un orate predicando en una de las esquinas de Tuluá, donde no pude volver desde hace 5 meses porque el alcalde, por una columna, me ha tirado a 511 perros de presa. Nunca he pretendido ser el orientador de la opinión nacional pero frente a lo que pasa por estos días, y lo que va a pasar, he reflexionado hasta el punto de tomar la determinación que ésta sea mi última columna. Me retiro satisfecho y agradecido de haber tenido tantos lectores y un portal como El Reverbero de Juan Paz y  un periódico como ADN que protegieron a toda costa mi libertad de pensamiento. Pero no doy más. Mi edad, y mi deteriorada salud no puedo seguirlas juntando con las canecadas de oprobios o los señalamientos sin pudor que me escupen por redes y correos. Me retiro a vivir lo restante leyendo y escribiendo y cuidando mis animalitos, buscando la tranquilidad que he perdido. Tal vez daré los consejos del anciano retirado a quien me busque en mi refugio de eremita a orillas del río Cauca. Mil gracias a todos. Adiós.

gardeazabal@eljodario.co