Editorial. Pólvora, eterno debate…

 

  • Una polémica compleja y desgastante

  • Más allá de las cifras sobre quemados

El Nuevo Siglo.

Los debates recurrentes no solo tienden a volverse desgastantes sino, con el pasar del tiempo, inútiles. Y eso, precisamente, es lo que le podría estar pasando a una de las polémicas más cíclicas en Colombia, sobre todo en las épocas decembrinas y de comienzos de año: la prohibición o no del uso de artículos pirotécnicos por parte de particulares.

Las estadísticas del Instituto Nacional de Salud, reveladas ayer en la mañana, sobre el comparativo entre las temporadas festivas del año pasado y la que está terminando, incluyendo el arranque de 2019, daban cuenta de 752 lesionados doce meses atrás contra 753 ahora. La mayor cantidad de afectaciones fue por la manipulación de artefactos (62 por ciento), seguida de quienes estaban observando la activación de los mismos (22 por ciento). En otras palabras, de cada diez personas que resultaron heridas por pólvora, ocho de ellas lo fueron porque se quemaron al usar elementos pirotécnicos o estaban presentes cuando los demás lo hacían. “Otros” productos,  “totes”, “cohetes”, “voladores”, “volcanes” y “luces de bengala” fueron los que más causaron incidentes. Aunque se redujo el número de menores de edad heridos, aumentó el de adultos. La mayoría de las lesiones fueron quemaduras pero también se presentaron amputaciones así como daños oculares y auditivos. (Lea el editorial).