27 noviembre, 2021

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Crónica # 287 del maestro Gardeazabal: Volví a soñar despierto

Gardeazabal

@eljodario 

Cuando era niño nos trataban de meter miedo con los marcianos. Así se llamaban entonces a los seres extraterrestres que decían haberse aparecido en más de una región del mundo y como por aquellas épocas del planeta Marte solo sabíamos que era un mundo lejano, similar a la tierra, pero lleno de canales que lo atravesaban y se dejaban ver por los telescopios primitivos, la probabilidad de la existencia de seres vivos en otros planetas se redondeó con el nominativo genérico de los originarios de Marte. 

Con el tiempo, mientras el mundo se fue asomando al espacio y llegaron los satélites y se viajó a la luna y aparecieron las películas sobre el tema, la palabra marciano fue perdiendo significación ante el avance de los alliens y de los extraterrestres, consolidándose con esa inolvidable película ET que nos hizo advertir hasta dónde no habíamos llegado. 

De allí a hoy la modernización, las computadoras, los algoritmos y en especial la universalización de los conceptos educativos a través del internet y la tv, nos permiten afirmar sin ser calificados de locos que en un universo tan lleno de miles de millones de astros sería una estupidez pensar que solo somos nosotros los únicos seres vivos en semejante inmensidad. 

Las fotografías y videos de los ovnis, detectados ya oficialmente por los países avanzados nos ha ido acercando a ese punto que muchos humanos hemos querido que se precipite prontamente.  

Ojalá que los gringos o los rusos, los chinos o los árabes o los europeos, los que primero los avisten, nos digan que efectivamente existen los extraterrestres y que han entrado en comunicación con nosotros. 

Se puede empero pensar por estos días y ante la avalancha de películas y videos sobre el tema que se avecinara ese momento porque no solo ya existe la conciencia plena sino la esperanza creciente de que este planeta se puede salvar de las estupideces en que caemos y nos repetimos solo cuando venga alguien de afuera, dándole la razón a lo que dicen la gran mayoría de las religiones que han tratado de explicar el más allá mientras nos morigeraban las costumbres. 

Sin embargo y me satisface decirlo, para un viejo como yo, que tantas veces soñó despierto mientras el ritmo del mundo lo permitía sobre ese instante mayúsculo, la demora se está prolongando demasiado lo que supondría que no alcanzaríamos a verlo mientras sobrevivamos. Sin embargo por allá, en el fondo de mi ingenuidad, mis antenitas de marciano conque nos pintaban de niños a los ET me parece que están vibrando advirtiéndome que ya van a llegar.  

¿O será que volví a soñar despierto?

Escuche al maestro Gustavo Alvarez Gardeazábal.