10 mayo, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Crónica # 166 Del maestro Gardeazábal: Renunciar es la solución

@eljodario 

La historia se encargará de juzgarlos. La dupla ungida por el expresidente Uribe para que gobernara a Colombia ha venido de fracaso en fracaso hasta que por falta de experticia o terquedad supina se puso a jugar con candela al destapar la caja de Pandora y ha salido chamuscada.  

Lo que se ha vivido en estos últimos días demostró no solo el rechazo casi unánime al mal gobierno, sino que permitió aflorar los vómitos de la democracia como experiencias traumáticas dañinas.  

La determinación adoptada ayer de retirar la reforma es la concretización de un fracaso. Pero, también, es la demostración del alto costo que tuvo que pagar la terquedad y la falta de olfato político de la dupla gobernante.  

Si hubiese retirado la reforma tributaria el 26 o el 27, como aquí se propuso una y otra vez, el paro se habría desbaratado y los altísimos costos en vidas humanas, en daños y en reparaciones de las estupideces cometidas por la turbamulta, se habrían evitado.  

Colombia empero no puede engañarse con este triunfo medido por el fracaso de la reforma. La verdad es que el país no puede seguir siendo gobernado ni un día más por quienes tan mal actuaron y permitieron con su incapacidad que los actos vandálicos se convirtieran en una insurrección. 

 La solución debe plantearse republicanamente para poder cortar de raíz el mal que aqueja a la patria. La dupla gobernante debe renunciar y el presidente del Senado, de acuerdo a la Constitución, debe asumir temporalmente el poder.  

El país en manos de los mismos estaría condenado a otro fracaso más estruendoso y más dañino todavía. Solo la renuncia del presidente y su vicepresidenta nos abrirían la luz de esperanza de que no seguiremos ni siendo engañados ni traspapelados con cambios de nombres de las leyes ni con otras promesas fatuas. 

Si el señor Char asume la presidencia encargada en su condición de presidente del Senado puede buscar un consenso para convocar a la elección por el Congreso en pleno de un nuevo vicepresidente o él mismo, con el voto de confianza del parlamento, ejercer la presidencia hasta el final del período y presidir con garantías unas elecciones. 

El momento es el preciso para asumir el más digno papel presidencial convocando a la verdadera unidad, restableciendo la tranquilidad y la confianza. 

Lo que no es garantía de nada es que la dupla, ungida tan equivocadamente por Uribe y más equivocadamente elegida por la mayoría de los colombianos nos siga gobernando.

Escuche al maestro Gustavo Alvarez Gardeazábal.