10 mayo, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Crónica # 153 del maestro Gardeazabal: ¡A la quiebra!

@eljodario  

Con tino sin igual, pensando seguramente en el futuro moral de esta patria corrompida, pero, sobre todo, en redondear la estructura mentirosa sobre la cual se ha pretendido gobernarnos cambiándole los nombres a cada reforma tributaria, amanecimos con una convocatoria camuflada para que marchemos todos a la quiebra económica de la nación. Por las muchas razones que puede tener un mal gobierno para ser recordado con odio, pero quizás más bien porque están buscando a toda costa que el país se reviente y se cuelgue con desespero de cualquier Petro o cualquier Tomás, desde la Casa de Nariño se ha emitido un decreto para que pueda volver a fumigarse con glifosato los sembrados de coca y al mismo tiempo se puja ante los ornitorrincos y paquidermos del Congreso para que aprueben una nueva tabla muy injusta y desproporcionada de impuestos que ahorcará al contribuyente. 

Como vivimos bajo un régimen que ha terminado por creerse sus propias mentiras, al dar la orden de fumigar con el discutible y cancerígeno glifosato no solo estamos colaborándole a la salud nasal de gringos y europeos, rusos y japoneses que consumen cocaína como locos, sino que estamos acabando con la economía subterránea que ha servido para que este país no se vaya de bruces puesto que es, por esa plata de la droga vendida afuera, que el gasto en el consumo de todo lo que se ofrece en el comercio ha permanecido estable aún en medio de la pandemia. 

Cortando entonces ese chorro de dinero clandestino para complacer a los moralistas gringos, las selvas colombianas quedarán libres de las matas de coca, pero el gasto en el consumo se irá al suelo y los comerciantes se irán de culos. Y si al mismo tiempo en vez de reducir la nómina burocrática se va a alentar el espíritu belicoso gastándose una milmillonada en dólares comprando aviones de guerra, y nos meten el Iva hasta para usar el inodoro, y nos suben el impuesto de la renta a los asalariados y a las personas naturales que declaramos cumplidamente lo que recibimos, este país no va a salir del atolladero en donde lo dejó la pandemia, sino que se le está convocando miserablemente a la quiebra mientras el obeso mandatario le reza a la de Chiquinquirá.

Escuche al maestro Gustavo Alvarez Gardeazábal.