5 febrero, 2026

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Crónica # 1288 del maestro Gardeazábal: Los cogió con los calzones abajo

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Gardeazabal

@eljodario

Soy vallecaucano y ni mi familia ni yo tenemos sembrada una mata de caña. Pero eso no me inhibe de detectar la crisis que se avecina en la industria del azúcar que ha sido en los últimos 30 años vital para la economía del Valle. 

Apenas las 250 mil hectáreas de cultivos de pancoger, maíz, sorgo, soya y algodón fueron declinando y  los ingresos para cultivadores y empleados se derrumbaron, la siembra de caña de azúcar les reemplazó vertiginosamente.

Si bien los ingenios azucareros se modernizaron y Colombia asomó a los mercados de exportación, la volatilidad de los precios que siempre rige a los comóditis fue durante algunos años el dolor de cabeza.

Gracias a un cabildeo realizado bajo la hábil batuta del exministro Londoño Capurro, la caña no solo se salvó de morir asfixiada, sino que con el Fepa (Fondo de estabilización del azúcar) y el etanol para combinar con la gasolina, la ruta quedó despejada. Tanto que Asocaña, la entidad que agrupa a todos los productores del dulce, terminó siendo un grupo de presión poderoso en la vida nacional económica y políticamente.

Pero como el éxito adormece y Londoño Capurro se jubiló, en menos de tres años una nueva crisis parece avecinarse. La molicie que genera el buen precio durante un largo período. Las batallas herenciales entre los accionistas de los ingenios. La equivocada administración en muchos de ellos. Los cambios de gerentes eficientes por desconocidos vacilantes. La invasión de miles de hectáreas por indígenas del norte del Cauca. El que la sacarosa bajó casi a la mitad. Pero sobre todo el hecho de que durante los últimos 4 meses el precio del azúcar ha bajado de 24 a 14 centavos de dólar la libra y el dólar de 4.400 a 3.700 los ha llevado a agrietar los rendimientos y la solidez del gremio.

Los primeros en sentir el cimbronazo fueron los dueños del 75 % de las tierras sembradas de caña que se la venden por contratos a los ingenios. Pero la fragilidad en la respuesta corporativa ha sido tan evidente que casi se volvió inexistente. 

En otras palabras, se les vino la crisis y los cogió con los calzones abajo.

Escuche al maestro Gustavo Alvarez Gardeazábal.

https://www.spreaker.com/episode/los-cogio-con-los-calzones-abajo-cronica-1288-de-gardeazabal–69809591