2 marzo, 2021

Cr贸nica # 118 del maestro Gardeazabal: La escombrera

@eljodario 

Medell铆n necesitaba que alguno de sus novelistas emprendiera la tit谩nica y peligrosa labor de volver mito literario esa historia cruenta de la ciudad violenta que se dej贸 llevar al torbellino miserable del asesinato y el secuestro, la desaparici贸n forzada, el chantaje y la corruptela aplaudida. 

En alg煤n texto trascendente ten铆a que quedar esa memoria para quienes dec铆an no saber de lo que estaba ocurriendo en las calles del centro o en las barriadas lim铆trofes a la candela diaria, o en el territorio de los combos, o en los vericuetos de La Comuna, pero que como buenos paisas emprendedores quer铆an que apareciera su Mussolini y los encausara para volverla negocio. 

Acabo de terminar de leer 鈥淟a sombra de Ori贸n鈥, una muy densa novela del tantas veces premiado Pablo Montoya, que pretende narrar esa historia cruenta del Medell铆n de espanto pero que no logra finalmente sino una confusi贸n agridulce. Y resulta imposible conseguirlo porque el narrador termina tan loco como el lector y la historia tiene tantos puntos de vista mientras va聽siendo narrada que solo el m谩s docto intenta poner el orden verdadero,聽antes de que aparezcan, al final, los chamanes de Cristian铆a a largos, repetidos y muy poco nutrientes viajes con yag茅. Esta obra, sin una sola m铆nima pizca de humor en las 436 p谩ginas, trata de armarse con hilos novel铆sticos, dram谩ticos pero truncos, hasta el punto que pareciera tener como meta no atraer al lector dej谩ndole mochas todas sus opciones de seguirla leyendo. Quiz谩s Pablo Montoya, que es un sabio y un se帽or profesor, pretendi贸 hacer una Divina Comedia para purgar a Medell铆n de su tragedia no reconocida, pero no la pudo armar ni en la subida a la c煤spide de La Comuna 13 ni en el descenso a los infiernos de La聽Escombrera, cuando como Juan Rulfo, habla con los muertos. Lo frustrante es que esta larga cr贸nica est谩 muy pero muy bien escrita, con parrafadas metaf贸ricas arrancadas de poemas nunca antes publicados en la literatura colombiana pero como es absurda y se vuelve tan err谩tica en la armaz贸n, finalmente ni convence ni ilustra as铆 la aplaudamos a rabiar. Probablemente porque est谩 escrita en clave, con todos los nombres prestados, desde Pablo Escobar聽llamado 鈥淓l Mago鈥 hasta Fajardo, anotado como 鈥淔errer鈥, pero con personajes聽identificables solo en la realidad temporal, la novela termina por repudiar con latigazos masoquistas al que la lee completa y fastidiar谩 para siempre a Medell铆n y a sus gentes, tanto m谩s que La Escombrera, el espacio siniestro que nunca podr谩 borrarse como la m谩s oprobiosa cicatriz de la inercia paisa.

Escuche al maestro Gustavo Alvarez Gardeaz谩bal