Costa Caribe respalda la lucha popular contra el “fracking”


Por Libardo Muñoz (foto)
Poblaciones y organizaciones académicas, comunidades ancestrales,  sindicatos agrarios, juntas comunales, partidos de izquierda, defensores de la ecología y el ambiente tomaron la decisión desde varios municipios de la Costa Caribe, de reforzar y apoyar la movilización contra la exploración petrolera conocida como “fracking”y denuncian que Duque, en su campaña electoral dijo que no la iba a utilizar, pero que ahora miente y abre las puertas a ese depredador sistema para favorecer a las compañías extranjeras.
En la Costa Caribe de Colombia, se encuentra el municipio cesarense de San Martin, donde de manera científica y por las denuncias del pueblo, se comprobó la primera afectación de sus valiosas fuentes subterráneas de aguas, como consecuencia del “fracking” empleado por la “Conoco Phillips”.
En la vereda Punta Limón, de San Martin, se encontraron manchas de aceite en un pozo de agua potable, hoy inservible, dentro de una zona histórica de humedales, un hecho denunciado en marchas y declaraciones contra la Conoco Phillips.

En Valledupar se anuncia reactivar una alianza contra el “fracking” con la experiencia combativa de arhuacos y kankuamos para dar respaldo a los más de 100 municipios colombianos que marcharon hace pocos días contra Duque y su proyecto funesto para la ecología y la vida humana que consiste en perforar la roca a grandes profundidades e inyectar sustancias químicas de gran peligro para toda la sociedad.
Desde la Costa Caribe se lanza una alerta general contra el gobierno neoliberal, ultra derechista y represor de Ivan Duque,   pues hay evidencias de que la intención oficial es entregar al país al “fracking”, un sistema rechazado en Europa y por comunidades indígenas de Estados Unidos.

Bueno es recordar que el Consejo de Estado de Colombia admitió una demanda contra el *fracking” presentada por el Grupo de Litigio de Interés Público de la Universidad del Norte, sede Barranquilla. La mayor fuerza de la demanda consiste en el apoyo de la “Alianza Colombia Libre de fracking” que lucha contra el decreto 3004 de 2013,  que abre las puertas a este sistema de exploración prohibido en otros países.

La Agencia de Protección Ambiental de EEUU comprobó las secuelas que contra la vida de especies, aguas, bosques y seres humanos trae consigo un procedimiento demencial ideado por la insaciable codicia de una clase dominante que, en el caso colombiano, ha entregado todas las reservas petroleras y ahora no reconoce la culpa y se hunde en la desesperación.