27 octubre, 2021

Primicias de la pol铆tica, empresariales y de la farandula

Contraplano: El piropo va rumbo al centenario

Por Orlando Cadavid Correa聽

En la flor de la eterna juventud, el piropo 鈥搇a socorrida costumbre del galanteo callejero鈥 cumple 96 a帽os de haber sido admitido en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua como expresi贸n de alabanza dirigida a una mujer hermosa. 

Recordemos que en Manizales 鈥揳 menos de tres horas de Medell铆n鈥 se dedicaba en vida a conjugar los cuatro verbos que m谩s le gustaban, vivir, amar, leer, y escribir, el locuaz aranzazuno Gonzalo Aristiz谩bal 脕lzate, un compilador que le consagr贸 una parte de su existencia al estudio del piropo, dulce requiebro amoroso, al que culpaba de que ya no cupi茅ramos todos los mortales en el planeta Tierra. 

El investigador caldense dec铆a que la RAE acept贸 el verbo piropear en 1925. Sin embargo, en las nueve d茅cadas y seis a帽os transcurridos no se ha sabido qui茅n fue el inventor de la sabrosa lisonja. Ni la Internet, que se las sabe todas, tiene el dato. Para este estudioso de la tradici贸n oral, el piropeador es el cultor del arte que se volvi贸 poes铆a callejera, aunque deplora que ahora est茅 inmerso en una decadencia soez. 

En las doscientas cuarenta y cuatro p谩ginas de su sabroso libro 鈥淧iropos鈥, al que le colg贸 un subt铆tulo que reza 鈥淟a pasi贸n hecha palabras鈥, Aristiz谩bal enumer贸  una veintena de clases de piropos que se dicen en Colombia y que consigui贸 agrupar a lo largo de su vida. Los hay po茅ticos, galantes, bromistas, amorosos, populares, copleros, agresivos, dialogados, telegr谩ficos, anta帽ones, ordinarios, f煤nebres, cr铆ticos, telef贸nicos, anecd贸ticos, en verso, obscenos y de mal gusto. 

El pirop贸logo hac铆a esta s铆ntesis de lo que podr铆a llamarse 鈥淓l discreto encanto del fugaz homenaje a la f茅mina鈥, con base en una lluvia de ideas emanadas de la inspiraci贸n del talentoso humorista antioque帽o 脫scar Dom铆nguez Giraldo: 鈥淓l piropo es un bolero que se silba sobre la anatom铆a de las bellas que en reciprocidad cambian de caminado鈥. 

Algo m谩s: 鈥淓l piropo es un equilibrio entre la oferta y la demanda鈥. 鈥淓s, asimismo, un madrigal abreviado鈥. 

鈥淓l piropo pertenece al reino de las ilusiones, no de los despechos鈥. 鈥淓s un g茅nero po茅tico de los andenes, no de las cantinas鈥. 

鈥淓l piropo es una sucinta lluvia verbal que cae en las espaldas femeninas y sitios adyacentes鈥. 鈥淓s, igualmente, una frase elogiosa en una esquina鈥. 鈥淓s una pala de miel鈥. 鈥淓s un micropoema鈥. 鈥淓s una frase linda y delicada que pretende resaltar el encanto femenino鈥. 鈥淓s una admiraci贸n en voz alta鈥. 鈥淓l piropo es un poema hecho sonrisa, es aroma de imaginaci贸n, es el secreto para enamorarlas y para amarlas hasta que nos alcance la dicha鈥. 鈥淓l piropo es un madrigal de urgencia鈥. 

Los piropos po茅ticos, finalmente, son aquellos que se administran como con cucharaditas llenas de ternura. 

Mientras Dom铆nguez sostiene que 鈥渕atar o gui帽ar el ojo es tambi茅n un piropo que se dice sin disparar una sola letra del alfabeto鈥, Aristiz谩bal 鈥搎ue tambi茅n compil贸 los mejores epitafios en otro libro que subtitul贸 鈥淓l humor de la muerte鈥濃 hizo su aporte y procedi贸 a bautizarlo 鈥渕iropo鈥, porque, en su sentir, equivale a un piropo que se dice con la mirada. 

El piropo siempre ha generado posiciones encontradas. 

El inolvidable cronista Julio Abril narraba en sus cr贸nicas de la vieja Bogot谩 que mientras unos lo consideraban como un verdadero alarde del genio y de la originalidad callejera, otros lo juzgaban como una aut茅ntica vulgaridad. 

A帽ad铆a que muchos escritores espa帽oles llegaron a considerar el piropo una de las tantas 鈥減estes鈥 de su pa铆s, y cosa propia de la chuler铆a y no de caballeros. 

La Apostilla:聽A do帽a Luz Marina Zuluaga, la primera Miss Universo made in Colombia, le pidieron alguna vez que hiciera memoria sobre el mejor piropo, el que m谩s recordaba de todos los que hab铆a recibido. 鈥淓l que m谩s me gusta fue el que me dijo un se帽or en la carrera 23, la principal arteria de Manizales: 鈥溌h Ave Mar铆a, se帽ora, pero usted s铆 se ama帽贸 de linda!鈥.