Conocimientos e intuición femenina en la contienda electoral

Por Claudia Posada (foto)

En el contexto socio-electoral, penosamente, para las mujeres el reconocimiento ha sido mínimo; y en lo que respecta a las oportunidades en los movimientos y partidos políticos, no han contado con el apoyo debido, para sus legítimas aspiraciones en el marco de los derechos ciudadanos y la equidad política. Romper paradigmas tan antiguos y arraigados como el que señala, por ejemplo, incapacidad en una mamá para atender bien a sus hijos y a la vez responder adecuadamente a las exigencias de un cargo público por elección popular, hoy en día, cuando esto resulta absurdo siquiera pensarlo, no puede seguir siendo un argumento, entre otros, machacado por la clase política masculina.

¿O será más bien, acaso, que la intuición femenina, capaz de descubrir en mínimos detalles, ese “algo” que nos genera desconfianza, es lo que ataja las posibilidades de alcanzar metas políticas, acariciadas por mujeres con las mejores intenciones?

La profunda brecha que desde siempre ha existido – tan difícil de acortar- cuando mujeres y hombres pretenden acceder a las esferas de poder y decisión, requiere estrategias que le den a ellas la oportunidad de medir potencialidades que, aunque distintas en estas y en ellos, no son inconveniente como para excluirlas sin darles una primera oportunidad. Ah, pero además, las mujeres atraídas por la política -en su mayoría con más deseos de servir y transformar la sociedad, que de aprovecharse de las prebendas que conlleva el ejercicio del poder- no deberían permitir que se les tenga en cuenta simplemente para llenar renglones en una lista de obligatorio cumplimiento, lo que sin duda las hará serviles.

Por igual, tanto de hombres como de mujeres en la actividad pública, favorecidos con los votos triunfadores para los cargos de elección popular, los ciudadanos esperamos que nos representen por méritos propios, por características especiales para el trabajo con la gente y por la gente. Toda labor exige condiciones específicas para un desempeño eficaz, no es entonces respetuoso con el electorado, poner a consideración de la ciudadanía para ser elegidos, a quienes no reúnen particularidades idóneas para el importante ejercicio de la política.

En tal sentido, la Gobernación de Antioquia, a través de la Secretaría de las Mujeres, dio un paso valiosísimo en metería de equidad política; con la puesta en marcha de la Escuela de Entrenamiento Político para Mujeres, se empodera a la mujer con condiciones para llegar a escenarios que antes les fueron esquivos.

En los próximos días, 415 mujeres que pertenecen a las nueve subregiones del departamento, integralmente preparadas y especialmente instruidas e informadas para enfrentar los temas que son de toda agenda pública, al igual que en procedimientos, herramientas y normatividad. Con todo el adiestramiento recibido y su potencial, estarán participando en la contienda que termina el 27 de octubre cuando elijamos mujeres ediles, concejalas, alcaldesas y diputadas para Antioquia.