3 marzo, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

CD rechaza respuesta de la alcaldía al anuncio de moción de censura

@CeDemocratico 

La Dirección Departamental del Centro Democrático en Antioquia reprocha que el alcalde de Medellín, Daniel Quintero pretenda limitar el ejercicio de oposición del concejal Simón Molina por adelantar la iniciativa de Moción de Censura en contra de la secretaria privada de la Alcaldía.  

Denunciar ante la Procuraduría sin fundamentos a un concejal respetuoso y disciplinado por ejercer de una manera adecuada el control político es absurdo, va contra la Ley de garantías de la oposición, además denota el enfoque dictatorial.  

Una vez más lamentamos que, tanto Daniel Quintero como sus secretarios utilicen un lenguaje agresivo frente a quienes se oponen con argumentos a su gobierno.  

El partido además se permite aclarar que el trámite de Moción de Censura fue apoyado y firmado por toda la bancada de los (8) ocho concejales del Centro Democrático de manera unánime incluida nuestra vocera Lina García por eso, no comparte la información emitida en redes sociales en la que se afirma que nuestra concejal se habría comprometido con el alcalde a no apoyar, ni votar esta iniciativa, afirmaciones que no son ciertas y que solo pretenden causar división dentro de nuestro partido.  

Además, solicitamos a nuestra bancada de ediles en Medellín, no se dejen influenciar con lo manifestado en la reunión del día de ayer por parte de la administración, en cuanto a que el partido no apoya, los honorarios para los ediles de la ciudad.  

Nos permitimos recordar que esta ha sido una gran lucha que ha venido dando nuestro Expresidente Uribe, que hoy está en trámite en el Congreso cuyo ponente es nuestro senador Santiago Valencia, dichas estas insinuaciones solo pretenden confundir y dividir a nuestros ediles.  

Compartimos plenamente el editorial del periódico El Colombiano, en el que le recalcan al alcalde la autocracia con la pretende gobernar a Medellín “la forma de gobierno en la cual la voluntad de una persona es la suprema ley. 

A 13 meses del inicio de un mandato de alcance municipal, perder el sentido de las proporciones, elevarse sobre la realidad y sobre las propias normas vigentes, creerse no interpelable y no controlable, traerá muchos problemas a quien no asume su papel, a la política y a la sociedad misma.  

Hay que velar por los derechos y garantías de los concejales independientes y los de oposición.  

Los debates anunciados son de interés público y los funcionarios citados, como servidores públicos que son, habrán de rendir explicaciones y razón de sus actos y decisiones”.