26 noviembre, 2021

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Cayó el poderoso senador Richard Aguilar, el intocable de la corrupción en Santander

@CorteSupremaJ  

Richard Aguilar es una de las fichas fuertes en el Congreso por Cambio Radical que lidera Germán Vargas, y uno de los congresistas claves del Gobierno del presidente Iván Duque, para la aprobación del proyecto de la reforma tributaria. De suyo es uno de los ponentes. 

En Santander es una de las figuras políticas más importantes de los últimos años, como parte del Clan Aguilar que lidera su padre Hugo Aguilar, también condenado por corrupción y parapolítica, y hermano del actual gobernador de su Departamento, Mauricio Aguilar. 

Es tal el poder que ostentan en la región, que pese a los numerosos escándalos de los cuales han sido protagonistas, se suceden sin riesgo alguno en el manejo de la Gobernación, como lo ha denunciado en reiteradas oportunidades el excalcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández. Aunque en la calle la gente se refiera a ellos como “ratas”, “bandidos”, “ladrones”, a los Aguilar les resbalan estos adjetivos calificativos, que tienen tan merecidos. 

Pero, aunque la justicia cojea, llega… 

Ahora le toca el turno al hijo mayor del Clan Aguilar, Richard Aguilar, pasó la noche de este miércoles en el búnker de la Fiscalía General de la Nación, luego de ser detenido por agentes del CTI. 

Se cumplía una orden de captura que dictó en su contra la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, como parte de una investigación que se sigue por irregularidades en contratos que suscribió entre 2012 y 2015 como gobernador de Santander. 

Richard Aguilar es hermano del actual gobernador de Santander, hijos de Hugo Aguilar, el policía que ultimó al capo Pablo Escobar, y quien fue condenado por vínculos con paramilitares en 2011. Para ese año ya había hecho de su apellido un fortín político, de los más poderosos de la región, y al estar inhabilitado para su anhelada reelección, le entregó a su hijo las banderas de la campaña para la Gobernación de Santander y lo eligió. 

La Corte Suprema de Justicia le encontró a Richard Aguilar cuatro contratos firmados entre 2012 y 2015 con irregularidades. Según la Corte, las apuntan a “hechos que también lo involucran con una posible concertación para delinquir y en los cuales al parecer abusó del poder que ostentaba y vulneró los principios de economía, planeación, transparencia y selección objetiva, fruto de lo cual se habría apropiado – para sí y para otros- de dineros públicos”. 

El primer contrato que abrió la investigación fue el reforzamiento del Estadio en la Villa Olímpica Alfonso López de Bucaramanga, que desde que Aguilar dejó la Gobernación, un año después de firmarlo, se empezó a cuestionar por las irregularidades. Un contrato que se firmó el 26 de febrero de 2015 y que terminó costando un 40% más del valor inicial, parte de los dineros, cerca de 2.900 millones de pesos, que presuntamente fueron destinados a coimas que recibieron la secretaria de infraestructura, su esposo y un interventor. 

El contrato recibió esa adición, de acuerdo con el diario Vanguardia, tan solo un año después cuando llevaba el 16% de ejecución y estuvo cerca del límite para ese aumento del presupuesto. Debido a las denuncias de otros políticos y veedores, la Fiscalía investigó el contrato y llamó al constructor. 

Así se inició una cadena de confesiones que terminó por enredar al entonces gobernador Richard Aguilar. 

De acuerdo con Noticias Caracol, el constructor confesó que la secretaria de Infraestructura Claudia Toledo y su esposo Lenin Darío Pardo le pidieron una coima de 2.300 millones para adjudicar el contrato. 

Junto a Toledo también han confesado Octavio Reyes y Julián Jaramillo, funcionario de la confianza de Aguilar. La exsecretaria, que se encuentra en casa por cárcel junto a su pareja, ha asegurado que el entonces gobernador adjudicaba los contratos a dedo y pedía una comisión del 10% por cada uno.Fueron esos testimonios que según El Espectador no han sido avalados completamente por la Fiscalía, los que sirvieron a la Corte Suprema para abrir investigación formal en contra del senador el pasado mes de mayo. 

De acuerdo con el pronunciamiento de la Corte, también hay investigación por las obras de mejoramiento de la carretera San Gil – Charalá, que se firmó en 2014. Según el diario Vanguardia, al parecer, Aguilar Villa había dado la orden de adjudicar la obra a Aureliano Naranjo Salamanca, quien sería, afirma la Corte, primo hermano del papá del ahora senador. 

La promesa no se pudo cumplir por un error técnico en los documentos financieros que presentó la empresa del ‘primo’ y el contrato terminó en manos de Consorcio Conectividad Vial San Gil, Constructora Valderrama y Valco Constructores, la primera de Carlos Alberto Solarte, condenado por Odebrecht; y las otras dos de los hermanos Fernando y Ricardo Valderrama, según el diario El Espectador, quienes son socios conocidos de Richard Aguilar. 

Otro de los contratos investigados es el corredor vial Agroforestal y Energético, también firmado en 2014, que presuntamente habría sido una obra de consolación a su ‘primo’ Naranjo Salamanca que ascendía a los 180 mil millones de pesos, por la rota promesa del la vía San Gil Charalá que tenía un valor cercano a los 113 mil millones. 

El contrato terminó en manos de Promesa de Sociedad Futura Unidos por Santander, de Aureliano Naranjo, pero según la secretaria de Infraestructura Toledo, de acuerdo con Vanguardia, para adjudicarlo se había activado una red de intermediarios que acomodaba los pliegos de condiciones para que el contratista seleccionado pudiera garantizar el 100% de la obra. Así se habrían cambiado los requisitos del contrato hasta siete días antes de ser firmado. (Con datos de Infobae y Caracol Radio).

Video de Semana y de la Fiscalía sobre la captura: