Blanco y negro: Los conflictos del fiscal

 

Por Gabriel Ortiz (foto)

Tremendo lio en el que ha introducido el Fiscal Martínez a Colombia, a sus instituciones y lógicamente a la democracia. Cuando hizo parte de la terna para elegir a quien se encargaría de manejar la Fiscalía, los periodistas lo interrogaron específicamente sobre las posibles inhabilidades y conflictos de interés que podría tener, dados sus éxitos profesionales y la cantidad de negocios que su bufete llevaba a prestantes empresas, personas y entidades.

Sus respuestas siempre fueron negativas. Nunca admitió que tendría que declararse impedido en muchos casos. No estimó la posibilidad de tener comprometida la independencia que debe acuñar un funcionario con semejante labor y desmedido poder.

Como los días transitan con mayor velocidad que la “fórmula uno”, más temprano que tarde se llegó la hora en que se empezaron a presentar los conflictos que la gran mayoría de los juristas, estudiosos de la materia y comunidad en general habían previsto. Y fueron los casos de Odebrecht los que pusieron a prueba a Martínez Neira, quien como abogado debió atender los negocios del hombre más rico de Colombia. (Lea la columna).