3 febrero, 2026

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Salud y Estado: Una encrucijada crítica

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Henry cap

Por Henri Cap Martin

·      El Índice Nacional de Salud 2025 y las Decisiones del Gobierno – Una Encrucijada Crítica

El Índice Nacional de Salud 2025 de -Así Vamos en Salud- no es solo un diagnóstico estadístico; es un espejo de las prioridades políticas y un termómetro de la equidad nacional. Profundicemos en sus hallazgos y contrastémoslos con las recientes decisiones del Gobierno Nacional.

1)- El Talento Humano: La Paradoja de la Formación vs. la Retención

La densidad de 40,8 profesionales por cada 10.000 habitantes es más que un número bajo; es el síntoma de un sistema de incentivos perverso. El país forma médicos y enfermeras, pero el modelo los concentra en las ciudades y sobre todo en el sector privado. La brecha rural no se soluciona solo con más cupos en universidades, sino con reformas estructurales en la remuneración, condiciones laborales y proyectos de vida atractivos para los profesionales en territorios apartados en la colombia profunda. 

Vínculo con Decisiones Gubernamentales: 

El Gobierno ha impulsado programas rurales como por ejemplo el SENA con “SER” y becas condicionadas para médicos por otro lado. Sin embargo, estos programas son insuficientes en escala y profundidad. Se requieren reformas al sistema de asignación de plazas, una carrera especial para el talento humano rural y alianzas público-privadas reales que vayan más allá de lo asistencial. El Gobierno ha querido abordar e impactar el talento humano en salud de forma tangencial, pero sin el enfoque de choque que la emergencia sanitaria rural demanda.

2)- La Brecha Rural en Saneamiento: Un Determinante Social Ignorado

El 84% de cobertura de agua potable rural no es solo un dato; es un factor multiplicador de enfermedad. Las IRA y el dengue encuentran un caldo de cultivo perfecto en la falta de agua segura y saneamiento básico. Esto convierte al sector salud en un pariente pobre que debe tratar enfermos que otro sector (vivienda y ambiente) está generando por omisión.

Vínculo con Decisiones Gubernamentales: 

El Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 pone énfasis en la «transformación social y productiva» del campo. No obstante, los recursos asignados para acueductos y alcantarillados rurales son dispersos y lentos en ejecución. Urge un «Pacto Nacional por el Agua Rural» con metas claras, financiamiento blindado y responsabilidades definidas entre Ministerios (Vivienda, Salud, Ambiente). La salud no puede seguir siendo la ambulancia en el fondo del barranco. 

3)- Mortalidad Prevenible: El Fracaso del Modelo Curativo

Ser el país OCDE con más muertes por dengue y IRA infantil es una condena ética y de gestión. Revela un sistema reactivo, hospitalocéntrico y con una APS (Atención Primaria en Salud) débil y medicalizada. La prevención y la promoción son discursos, no prácticas arraigadas. La tecnología (mamógrafos, ecografía, Rx, etc) se concentran donde ya hay servicios, no donde se necesitan para diagnóstico temprano.

Vínculo con Decisiones Gubernamentales: 

La Reforma a la Salud propuesta por el gobierno promete fortalecer la APS a través de las Redes Integrales e Integradas de Servicios de Salud (RIISS). Este es un acierto en el papel. El riesgo está en que, sin inversión concurrente en talento humano rural y en sistemas de vigilancia epidemiológica comunitaria, las RIISS se conviertan en estructuras burocráticas vacías. El gobierno debe declarar una «Emergencia Sanitaria por Mortalidad Prevenible» en los 100 municipios con peores indicadores, con intervenciones específicas, financiamiento garantizado y rendición de cuentas públicas permanentes y ojalá en línea. 

4)- Financiamiento: La Trampa de la Eficiencia sin Recursos

Un gasto per cápita bajo (USD 1.877, cifra inferior al promedio de la OCDE que es de USD 5.967 ) limita cualquier aspiración de calidad. La «eficiencia» no puede ser un eufemismo para recortes. Se requiere eficiencia en cómo se gasta (menos intermediación, más prevención, compras consolidadas de medicamentos, etc), pero también más recursos para cerrar brechas históricas. El 7,7% del PIB en salud es significativo, pero su distribución es inequitativa territorial y programáticamente.

Vínculo con Decisiones Gubernamentales:

El Gobierno enfrenta presiones fiscales severas. El riesgo es que el ajuste recaiga, otra vez, en la inversión social. Se debe proteger el gasto en salud, pero orientándolo con criterios de equidad y resultados. La creación del Fondo de Garantías para la Inversión en Infraestructura Sanitaria es un paso, pero debe priorizar regiones rezagadas, no megaproyectos en ciudades capitales.

Conclusión

Colombia está en una encrucijada decisiva. El Índice 2025 es la prueba de que cobertura no es acceso, y acceso no es calidad. Las decisiones del Gobierno (Reforma a la Salud, Plan de Desarrollo,etc) contienen elementos técnicos, pero su implementación está amenazada por la corrupción, la inercia burocrática, la fragmentación territorial y la tentación de los atajos políticos.

El llamado es a la acción con visión de Estado:

– Traducir la Reforma a lo Territorial: Que las RIISS no sean un nuevo papel, sino un cambio real en la prestación con equipos multidisciplinarios en los territorios.

– Declarar la Emergencia del Talento Humano Rural: Con un estatuto especial que incluya incentivos económicos, de vivienda y educativos para profesionales y sus familias.

– Crear una Comisión Intersectorial de Alto Nivel para cerrar las brechas de agua y saneamiento rural, con poder real y presupuesto.

– Establecer un Sistema de Rendición de Cuentas Público y un seguimiento constante para los indicadores de mortalidad prevenible, municipio por municipio.

El progreso urbano no puede seguir siendo el espejismo que oculte el rezago estructural. La salud es el termómetro más sensible de la equidad de un país. En 2025, ese termómetro nos marcó fiebre alta. Las políticas deben ser el antibiótico de espectro completo, no un analgésico que calme el dolor mientras avanza la infección.