3 febrero, 2026

Primicias de la política, empresariales y de la farandula

Salud y Estado: El sistema de salud se evalúa en la sala de espera

Haga Click

Image Map

Por Henri Cap Martin 

La Crisis que Colombia Evade mientras el Derecho se Desangra 

La reforma se archiva, pero el paciente permanece en la camilla. Mientras los titulares se centran en “el triunfalismo de trinchera entre gobierno y oposición”, la verdad es indiscutible: la hemorragia financiera del sistema de salud colombiano no espera momentos ideológicos. Hoy, Colombia atraviesa una crisis triple: técnica, financiera y de derechos, que compromete a 52 millones de habitantes. El sistema de salud dejó de ser más efectivo y ahora está siendo ineficaz. 

1. El Fracaso de la Reforma: Una Historia de Diseño Inadecuado 

El colapso en el Congreso de la reforma fue un desenlace técnico, en lugar de un sabotaje político. Un sistema que moviliza 60 billones de pesos funciona mal en terrenos que son «arena movediza». La iniciativa no tenía herramientas ni políticas confrontadas en tres ámbitos radicales: 

Operatividad Durante la Transición: En la delimitación del problema, no fue definido cómo la continuidad de los tratamientos médicos como por ejemplo los oncológicos, las diálisis o las enfermedades huérfanas podría garantizarse. 

Ruta Jurídica: La transformación de las EPS tampoco tenía puntos de referencia verificables ni mecanismos de contingencia para evitar descomposiciones de red. 

Sostenibilidad Fiscal: Para un país con déficit estructural, la reforma no ofreció proyecciones sólidas de costos anuales ni fuentes claras de financiación. 

Es importante identificar problemas (como la fragmentación e inequidad), pero eso no es suficiente si no hay viabilidad operativa y financiera. 

2. La Corte Constitucional Toma el Control: Del Debate al Desacato 

Mientras el legislador fallaba, el Poder Judicial intervino de forma tajante con la Sentencia T-760 de 2008 y sus autos de seguimiento. 

El Mito de la Suficiencia de la UPC  

En enero de 2025 (Auto 007), la Corte dejó claro que la Unidad de Pago por Capitación (UPC) era insuficiente. El ajuste del 5,36 % para 2025 fue calificado como técnicamente débil. La Corte identificó errores arrastrados desde hace años: mala calidad de datos, falta de validación técnica y metodologías obsoletas. 

Responsabilidad con Nombre y Apellido 

El 10 de diciembre de 2025, la crisis escaló a nivel penal. La Corte abrió un incidente de desacato contra el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo (Auto 2049). La omisión ya no se ve como error administrativo, sino como un incumplimiento personal y sistemático de órdenes judiciales. Resultado: remisión a Fiscalía, Procuraduría y Contraloría. 

Traducción para el Ciudadano: Cuando la UPC se calcula mal, el sistema entra en «modo supervivencia». Esto genera escasez de medicamentos, esperas de meses para citas especializadas y hospitales cerrando servicios por falta de recursos. 

3. Radiografía del Deterioro: Números que No Admiten Maquillaje 

La crisis dejó de ser una hipótesis para convertirse en una estadística dolorosa en salas de espera: 

Récord de Insatisfacción: Se estima que 2025 cerrará con más de 2 millones de quejas, lo que equivale a que 1 de cada 25 colombianos ha tenido que exigir su derecho a la salud jurídicamente. 

Gasto de Bolsillo: Ante el desabastecimiento en las EPS, las familias —especialmente las más vulnerables— han asumido directamente los costos. Esta es la forma más cruel de desfinanciar el derecho: trasladar la carga al hogar. 

La Tutela como Norma: La judicialización ya no es un recurso de última instancia, sino una vía estándar. El aumento de tutelas refleja que tenemos una cobertura universal en el papel, pero un acceso efectivo en retroceso. 

4. El Círculo Vicioso de la Desconfianza 

El debate público se ha convertido en una confrontación estéril. El Gobierno acusa a los gremios de “pedir como Papá Noel” sin transparencia, mientras las EPS denuncian asfixia por cálculos políticos del Ministerio. 

Esta polarización es tóxica. Si hay mal uso de recursos, el Estado debe investigarlo y sancionarlo caso por caso. Pero lanzar acusaciones sin pruebas no exime al Gobierno de su responsabilidad constitucional de financiar el sistema adecuadamente. Colombia no necesita más trincheras; necesita una institucionalidad técnica. 

5. Hoja de Ruta: Propuestas para una Salida Técnica 

Para salir de la parálisis, propongo un paquete de acciones urgentes, legales y concretas, alejadas de la propaganda oficial: 

I. Cumplimiento Judicial Inmediato 

Mesas Técnicas Vinculantes: No simbólicas, sino con poder de decisión y acceso total a la información para revisar la UPC. 

Reajuste Retroactivo: Evaluar el rezago desde 2021 (estimado en más de 15 billones de pesos) y establecer un calendario de pagos efectivo. 

Equiparación del Régimen Subsidiado: Elevar la UPC del régimen subsidiado al 95 % del contributivo, con respaldo financiero real. 

II. Sistema de Información de Clase Mundial 

Auditoría Cruzada Automática: Algoritmos o IA que detecten inconsistencias entre ADRES, SUPERSALUD, MINSALUD, EPS e IPS. 

Validación por Terceros: Paneles independientes o firmas actuariales internacionales que certifiquen los datos de cálculo. 

Memoria de Cálculo Pública: Transparencia absoluta en supuestos y metodologías aplicadas. 

III. Plan de Choque de Liquidez (Oxígeno para el Sistema) 

Líneas de Crédito de Emergencia: Para IPS públicas y privadas sin ánimo de lucro, con garantías estatales. 

Giro Acelerado para Alto Costo: Reducir el desbalance financiero en medicamentos y tecnologías complejas. 

Facturación Electrónica con Glosa Automática: Plataforma que agilice el flujo de caja y evite cuellos de botella en el pago a prestadores. 

En conclusión, nuestro sistema de salud es un organismo vivo que hoy padece hipoxia financiera. Como bien dijo una distinguida médica acá en Antioquia “Sin oxígeno, el paciente muere”. La solución no vendrá de una nueva confrontación ideológica en el Congreso, sino de una voluntad técnica clara: cumplir la ley, transparentar los datos y garantizar que los recursos lleguen, por fin, a quien más los necesita: el paciente en la sala de espera.