Alminar: No hay que criminalizar el porte de armas


Por José León Jaramillo Jaramillo (foto)

leonjaramillo53@gmail.com

 “Toda pena que no se deriva de la absoluta necesidad es tiránica” (Montesquieu)

La técnica legislativa enseña que no tiene sentido alguno prohibir lo que no se puede controlar, como los malos pensamientos, los parrilleros, las armas, las navajas y para algunos la dosis personal.

No obstante lo anterior nuestros políticos y nuestros legisladores, como el General Naranjo, son felices prohibiéndolo todo.

Prohibiendo los parrilleros en las motocicletas, con lo cual acaban con un medio de transporte familiar imprescindible, máxime cuando el transporte público es, por decir lo menos, pésimo. Esta prohibición la justifican dizque para evitar los homicidios o el fleteo, cuando lo que procede es crear grupos para atacar con violencia, con la fuerza pública, ese flagelo o ¿será qué debemos utilizar monjitas de la caridad para combatir a los delincuentes armados, como a esas bellezas del llamado clan del golfo? No señor, a quien esté utilizando armas para asaltar a los ciudadanos de bien hay que combatirlos con las armas del Estado si no se rinden o acaben con el ejército y la policía y que reine el caos. ¿Cómo hace un ciudadano inerme para ejercer su derecho a la legítima defensa, frente a un fletero, si no puede portar armas: ¿Tirarle el carro encima? o ¿será que se debe bajar del vehículo para que le encimen un balazo y manden igualmente el delincuente para la casa, ante la incompetencia del Estado para prevenir el delito, investigar a los delincuentes y de hallarlos culpables condenarlos? (Lea la columna).

compartelo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: