Alminar: ¿Hay que oír a “Timochenko”?


Por José León Jaramillo Jaramillo (foto)

Todo el mundo mata las pulgas distinto. Si yo hubiere sido el presidente de Colombia y me hubiera empeñado en llegar a un acuerdo de paz con la guerrilla, no hubiera mandado, ni loco, a un hermano mío a hacer acercamientos con ella, ni hubiera escogido a De La Calle para negociar. Mi formación liberal me hubiera obligado a vincular a todos los sectores sociales a la negociación: a la clase política, a las centrales obreras, a las universidades, a los historiadores, a los artistas, a los periodistas, a los estudiantes, a los jueces, a las fuerzas armadas y a todo aquel que hubiera querido participar en el proceso, mediante la instalación de mesas temáticas. (Lea la columna).

compartelo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: