Largo y ancho: ¿Tutelas sin límites?


Por Rubén Darío Barrientos (foto)

rdbarrientos@une.net.co

Hace año y medio, la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia le impuso una multa de tres salarios mínimos legales mensuales vigentes a un ciudadano que presentó en cuatro oportunidades una acción de tutela igual, en el propósito de que se revisara una pretensa vulneración de sus derechos fundamentales. En cada escrito, se decía falsamente que no había incoado otra acción en los mismos términos. No solo presentaba las acciones de tutela sino que, de contera, impugnaba los fallos y éstos en la segunda instancia, iban a hacer perder más tiempo a la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia. Doble desgaste para una verdadera farsa procesal.

Después de la bochornosa “tutelatón” promovida por el hoy candidato presidencial, Gustavo Petro (año 2014), que congestionó la justicia con más de 500 tutelas en cascada, la Defensoría del Pueblo presentó un proyecto de ley que buscaba evitar abusos con esta figura. La propuesta apuntaba a que cuando se dieran múltiples tutelas (como el aguacero de Petro), se acumularan todas ante el primer juez que avocaba conocimiento. A su vez, la Corte Constitucional propuso que los abogados que reincidieran actuaciones como apoderados, violando el juramento de que no había trámites similares presentados, fueran investigados por el Consejo Superior de la Judicatura, bajo actuación disciplinaria para poner un tatequieto. (Lea la columna).

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