El desencanto del día después


Por Oscar Domínguez G. (foto)

Cuando muere uno del gajo de arriba, la familia se gasta parte de la herencia publicando en el periódico un aviso pagado de este tenor: Ante la imposibilidad de hacerlo personalmente y de responder cada uno de los mensajes recibidos en tan infausta fecha por la muerte de nuestro adorado …., la familia tal, agradece las solidaridades recibidas y blablabla. Los que somos del gajo de abajo y recibimos felicitaciones por nuestro cumpleaños a través del correo electrónico o las benditas redes, como se estila ahora, decimos algo parecido pero sin tener que pagar un peso. Así que muy agradecido, muy agradecido, agradecido muy. Ahora viene lo que los cafeteros llaman la destorcida o EL DESENCANTO DEL DIA DESPUéS, para piratiar lo de la píldora aquella. (Lea la columna).

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