Las volteretas de Carlos Felipe Córdoba, hasta llegar a la Auditoría General


Este escándalo de la Justicia, que hasta el momento ha salpicado a la Corte Suprema en la compra-venta de sentencias y congelamiento de procesos, tiende a crecerse porque los tentáculos de exmagistrados, magistrados de varias cortes y de un exfiscal se entrecruzan, en busca de jugosos contratos en diversas dependencias, entre ellas la Auditoría General de la República, y en la Comisión de Acusaciones de la Cámara para controlar la información y conocer los expedientes de aforados.

La Auditoria es la almendra que le faltaba al pastel.

Su actual titular, Carlos Felipe Córdoba (foto), fue parte de una jugada de ajedrez ideada desde la Fiscalía General de Eduardo Montealegre, el hombre del escándalo de la Tocarruncho.

Resulta que Carlos Felipe Córdoba era vicecontralor General, funcionario de confianza de la titular Sandra Morelli. El hombre renunció aduciendo diferencias conceptuales con su jefa y fue incluido en la terna para la Auditoría General. Gracias al entresijo de influencias e intrigas, salió elegido por el Consejo de Estado.

Todo estaba fríamente calculado, pues su esposa Marcela María Yepes, hija del político conservador caldense Omar Yepes Alzate, quien se desempañaba como Gerente Administrativa y Financiera de la Contraloría, pasó al mismo cargo en la Fiscalía General de la Nación, con Eduardo Montealegre.

¿Sería por pura coincidencia? Estos movimientos e producen precisamente cuando Montealegre comenzó a perseguir a la Contralora General Sandra Morelli, por atreverse a tocar a su expatrón Carlos Gustavo Palacino, el emperador de SaludCoop, gran benefactor de magistrados y exmagistrados.

compartelo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: