El Jodario: La hermanitas


Por Gustavo Alvarez Gardeazábal (foto)

La revista cultural “Arcadia” ha formado la escandalera con un mesurado pero contundente artículo denunciando que, a 40 años de la muerte del novelista caleño Andrés Caicedo, dos de sus hermanas, Pilar y María Victoria, han impedido la publicación de un libro con la cartas del suicida autor de “ Que viva la música”, que estaba listo para editar en México.

Como los herederos de los derechos de autor  de Caicedo Estela fueron sus tres hermanas, las 2 censuradoras, actuando como dos terceras partes de la sociedad se impusieron al criterio de su hermana Rosario, quien ha enseñado los últimos 45 años de su vida en los Estados Unidos.

La historia se remonta a la corta juventud de Andrés Caicedo cuando las dos hermanitas que ahora lo censuran hicieron minga con su mamá y le cerraron tanto el círculo al genio que lo llevaron a que cayera en la droga, metiera al closet de 1970 sus apetencias homosexuales y le revisaran cada una de las cartas que escribía ya que  él dejaba copia al carbón de todas.

El veto de las señoras Caicedo Estela al libro de las cartas, 40 años después, resalta por absurdo pues han alegado, dice “Arcadia”, que hay una carta seductora al novelista Jaime Manrique Ardila y unas en donde denigra de la bellísima Lily Urdinola y de su entorno.

¿Qué habría pasado entonces donde Andrés no se les hubiese escapado de su cerco nefasto y no hubiera usado el papel carbón al revés para no dejar copia de las verdaderas cartas de amor adolorido (la copia salía en el envés de la página) y que él escribió, cuando su mamá y sus dos hermanitas “le prohibieron la junta” con quien le había publicado su primer cuento?

Habrían muerto de infarto al leerlas y tal vez  el chico no habría tenido porque suicidarse.

@eljodario

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